El termoformado es un proceso que consiste en el calentamiento de una chapa plástica, que puede venir cortada o en bobina, su conformación utilizando un modelo (molde) y su posterior enfriamiento. De esta forma se obtiene una pieza semejante al modelo utilizado. En la ejecución del Vacuum Forming, se utiliza presión negativa en la etapa de conformación.
     Este proceso puede reemplazar piezas realizadas en fibra de vidrio, madera, metal o plástico inyectado, pues presenta ventajas en el costo de fabricación, dependiendo de las características de la pieza y las cantidades que se produzcan.
     Naturalmente, se considera ventajoso el uso del termoformado en los siguientes casos: producción de desechables cuyas paredes sean finas, de embalajes blister / clam shell o también en piezas de áreas relativamente grandes en las que el proceso de inyección se vuelve caro.